El Santo y Gimnasia dejaron un primer tiempo como los tantos que se han visto en este Argentino A, edición 2011. Escaso juego, pocas situaciones, apostando más que nada al error del rival y luchando. Luchando siempre en la mitad de la cancha, donde comienzan a definirse estos pleitos, por demás luchados.
El local con tres el fondo, al igual que su rival, aunque estos tres después se transformen en cinco cuando lo atacan. Los dos entonces con esquemas similares tornaron los primeros 45’ en paridad, porque así también lo fue la pelea en la mitad de la cancha, la pelea por la posesión de la pelota. El Lobo uruguayense tuvo su primera chance a través de la pegada de Walter Bravo a un tiro libre que el arquero Daniel Bertoya sacó con el pecho al córner y una gran corrida del pibe Pintos, que terminó en falta y con Del Bono dándole fuerte a la barrera. Enfrente, Ermini obligó a una atajada de Rougier similar a la de su colega ante Bravo y un cabezazo de Antonelli que dio en el palo. Acaso un aviso de lo que vendría en el segundo tiempo.
DE ALTO
En la parte final, Juventud salió a buscar la victoria que debía obtener por ser local. Y encontró el gol antes de los 10, cuando Lamolla metió un terrible cabezazo que dejó sin chances a un Rougier ya vencido cuando la pelota iba en la mitad de su recorrido. Gimnasia sintió el impacto. Juventud tuvo varias chances para aumentar, pero Rougier y la mala puntería de Ermini y Velázquez le impidieron gritar el segundo, publicó Uno. O el mismo Bravo, apareciendo en la línea para sacar un toque al gol de Antonelli. Estaba al caer. La expulsión de Cabral privó al Lobo de un recambio en el ataque, aunque el técnico Losada mandó a Padilla en busca del milagro. Pero Medina, con otro cabezazo, a los 67’, lo bajó de sus ilusiones metiendo el segundo, a esta altura merecido.
Lo que siguió estuvo de más. Lo terminó pagando mucho el Lobo porque Lovera llegó tarde y mal a un rival, innecesariamente, para ver la roja cuando promediaba el encuentro. Gutiérrez puso el tercero cuando ya se jugaba el minuto final, para que la derrota de los entrerrianos fuera más dolorosa.
Foto: archivo-Nuevo Diario.