Finalmente, este viernes, desde las 9.30, miembros de la Comisión Directiva de la Seccional Uruguay de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) mantendrán una nueva audiencia con Oliva, solicitada días pasados, ya que “urge dar solución a temas inconclusos”. El sindicato quiere que, de una vez por todas se ponga en funcionamiento el Consejo de Administración y el reconocimiento de conceptos tales como horario atípico y rotativo.
Además, el corte de las prestaciones médicas del Iosper provocó una masiva concurrencia al Hospital de afiliados a la obra social que requirieron atención. “Por ello, resulta fundamental dialogar también sobre el concepto de coparticipación que perciben los trabajadores de la salud”, explicaron. También quieren tratar las condiciones de higiene y seguridad laboral, “temas al que ATE Uruguay está plenamente dedicado con el fin de determinar precisamente cómo se encuentran desempeñando sus funciones los compañeros trabajadores”.
AUDITORÍA DESCONOCIDA
Por otro lado, el gremio no se olvida de la auditoría que realizó el Tribunal de Cuentas de la Provincia sobre la administración hospitalaria de Derendinger, y advirtió que “continúa a la espera de conocer los resultados” del informe “que hasta la fecha no se ha hecho público y que resulta fundamental dar a conocer para transparentar la situación ante la comunidad uruguayense en su conjunto”.
Mientras Derendinger manejó el centro asistencial mantuvo un duro enfrentamiento sin cuartel con el gremio que comanda Oscar Muntes, en el que abundaron cartas documentos y fuertes declaraciones cruzadas. Fue luego de que ATE Uruguay asegurara que existían irregularidades en el hospital y denunciara persecusiones a integrantes del personal.