Un grupo de 13 mujeres ‘cooperativistas’ está involucrado en la iniciativa por la que se fabrican las mantas, que reciben un ‘adicional’ a sus remuneraciones, ya que muchas de ellas se levantan a la madrugada para cumplir con su tarea de barrer las calles uruguayenses y otras tienen otras funciones. A las 9 dejan escobas, cepillos y carretillas para pasar a trabajar directamente en el Taller Textil Fedecoopso.
Confeccionaron seis mil frazadas en un mes: son diez mujeres en las tareas sobre las máquinas, y tres más que se encargan de toda la logística que se mueve detrás de este emprendimiento productivo que está funcionando a pleno y con grandes aspiraciones a futuro. Las trabajadoras fueron capacitadas en el marco de un convenio entre la Agencia Social Productiva y la Fedecoopso.
La dirección del grupo, puntualmente denominado ‘Cooperativa’ del Noroeste, está a cargo de Dalila López, y cuenta con el asesoramiento integral de la abogada Valeria Sierro.
Cada una de las frazadas confeccionadas es destinada al Plan Cobijar, que el Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia distribuye en los 18 departamentos entrerrianos, como parte de un programa de asistencia a las familias que más lo necesitan durante los meses de invierno.
“La labor que han desarrollado ha sido impecable, se capacitaron, mejoraron sus conocimientos, adquirieron una experiencia inigualable y el reconocimiento real tuvo su recompensa inmediata, porque cuando desde la Provincia vieron la calidad del trabajo no dudaron en agilizar todos los trámites para el pago de estas cooperativistas, que ya tenían depositado su dinero cuando entregaron las últimas prendas”, relató a Uno Chimento.
El taller textil funciona en la antigua sede de la Federación, en Lucilo López 1541. Allí se instalaron inicialmente cuatro máquinas textiles industriales, a las que se sumaron otras cinco que donó la Sociedad Militar Seguros de Vida, una entidad mutualista de Buenos Aires que decidió colaborar con esta iniciativa productiva ante la impronta que estas mujeres uruguayenses le pusieron al proyecto. También se equiparon con una cortadora, una máquina recta, dos overlock, una collaretta y una cortadora. La materia prima fue provista por el Estado provincial.
“HECHO EN FEDECOOPSO”
“Cada una de las frazadas lleva estampado el sello de Taller Textil Fedecoopso, porque el trabajo de estas compañeras nos ha hecho sentir orgullosos a todos, han puesto un empeño y una prolijidad que ha merecido ser destacado por todos quienes han visto el trabajo”, agregó el dirigente ‘cooperativista’.
Remarcó que la Provincia llevó sus productos y los mostró a funcionarios nacionales y diputados de la Nación con motivo de la presentación de las jornadas sobre Economía Social, “y fueron de las mejores que se vieron”, afirman.
Terminado este primer trabajo, se estima que a fin de mes cada una de las cooperativistas que participaron del taller textil recibieron más de cuatro mil pesos en total, ya que se incluye lo que mensualmente perciben por sus tareas en la higiene urbana.
Foto: Uno.