Por AMÉRICO SCHVARTZMAN
Colaboró en investigación y entrevistas: VALENTÍN
BISOGNI
«Aunque hace tiempo de esta historia
amarga, por amarga y por vieja te la cuento. Porque las cosas no se
arreglan nunca con el olvido ni con el silencio...»
Pablo Milanés
Después de tantos años de ocultamiento,
silencio, negación y en algún caso hasta vergüenza,
no fue tarea fácil recuperar la historia de cada uno de ellos.
El equipo de El Miércoles, en un trabajo iniciado hace
un par de años, reconstruyó mediante entrevistas e investigación,
el perfil de todos los uruguayenses que fueron víctimas del terrorismo
de Estado. En el recuerdo de todos los que queremos compartir, va también
el homenaje a sus familiares, que debieron padecer el dolor de la pérdida
potenciado por el de la incertidumbre. También queremos que sea
un aporte para que la comunidad uruguayense salde una vieja deuda con
sus hijos víctimas del terrorismo de Estado.
Concepción del Uruguay no fue ajena
a la operatoria macabra que puso en marcha la Junta Militar a través
de la desaparición forzada de personas. Las víctimas de
nuestra ciudad que habitualmente se consignaron son las siguientes:
Juan Ramón Zaragoza, Horacio Poggio, Juan Carlos Fulini, Juan
Alberto Uriarte, Néstor Zaragoza, Dina Nardone, Alfredo Daniel
Valente, Miguel Domínguez, Juan Carlos López, Edgardo
Garnier y Violeta Ortolani de Garnier.
En realidad, hay varios matices para esta
lista, elaborada en el período que va desde los últimos
estertores de la dictadura, y los años iniciales de la democracia,
por los organismos de derechos humanos que funcionaron en Concepción
del Uruguay. Matices, porque es sabido que, por ejemplo, la familia
de Alfredo Daniel El Zorro Valente es oriunda de Colón,
pero el hermano mayor de Alfredo, Carlos, se radicó desde hace
muchos años aquí y trabaja en esta ciudad. Por esa razón
siempre se incorporó a Valente en la lista, y en esa calidad
se lo homenajea.
Otro caso es el de Violeta Ortolani, que
no era tampoco de Concepción, pero era la compañera de
Edgardo Garnier, razón por la cual siempre se la ha incluido
en la lista. Del mismo modo, debería tenerse en cuenta en esa
nómina que Violeta estaba embarazada cuando fue secuestrada,
y hay datos firmes de que su hijita nació en cautiverio. Pese
a los denodados esfuerzos de la familia Garnier, nunca se pudo dar con
el paradero de la hija de Edgardo y Violeta, que hoy tiene 27 años
de edad.
Distinto es el caso de Carlos López,
militante montonero del cual no hay más datos que los que aparecen
en el listado de la Comisión Nacional sobre Desaparición
de Personas (Conadep) –pese a que un cronista de El Miércoles
logró ubicar a una hija, que reside en Concepción del
Uruguay y que no quiso hablar sobre el tema.
En un caso, incluso, se determinó
que había sido incluido su nombre en la lista durante años
por un error sólo atribuible a la desidia: el de Claudia Emilia
Monzón. Como contribución
concreta a solucionar esta desgraciado yerro, El Miércoles
la retiró de la lista, aunque sigue apareciendo en las placas,
e incluso se la incluyó en el listado de los actos oficiales
realizados el viernes 24 de marzo de 2006, en ciudad, por los 30 años
del Golpe. Abajo se detalla el caso.
Este recorrido, además, sobre los
uruguayenses víctimas del terror de Estado, no pretende ignorar
la actuación política de cada uno de ellos, ni presentarlos
como ingenuos e inocentes ciudadanos que sin motivo, por distracción
o inexplicablemente, cayeron en manos de la muerte. Todos ellos eran
militantes políticos o sociales, convencidos y comprometidos,
que apostaban a la construcción de una Argentina mejor. Sólo
un puñado de ellos formaban parte de organizaciones que optaron
por la violencia, en la equívoca y suicida convicción
de que era el método para promover ese cambio, y tampoco esos
datos se soslayan en este informe, sin que ello implique relativizar
lo que ocurrió ni establecer una “graduación”
entre las víctimas del terrorismo de Estado.
Para concluir, desde aquí convocamos
a quienes posean datos, en especial sobre los dos uruguayenses cuyo
perfil aún es tan borroso, a que nos lo hagan llegar para mejorar
y ahondar este informe, de manera que alguna vez toda la comunidad uruguayense
conozca quiénes fueron sus hijos mártires de la última
dictadura que asoló estas tierras.
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La memoria,
espina de la vida y de la historia
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Juan Ramón ZARAGOZA
Asesinado por la Triple A el 09/06/1975
Estudiante, militante del Partido Comunista, a los 21 años estaba
a punto de recibirse de bioquímico en la UNLP y era delegado
de la Carrera de Bioquímica en el Centro de Estudiantes de la
Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP. «Chilo», así
lo llamaban, fue asesinado antes del golpe, por la tenebrosa Asociación
Anticomunista Argentina, la fuerza paramilitar de extrema derecha fundada
por López Rega. Lo fueron a buscar a su departamento y se lo
llevaron. Desde la policía se comunicaron para avisarles a los
familiares de que lo tenían detenido. Pero cuando los familiares
viajaron a La Plata, Chilo había sido encontrado muerto y con
varios itakazos, en Berisso. Su hermano Néstor Omar fue quien
lo identificó. La Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP lo
homenajó dándole su nombre a un aula del edificio de Química.
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Néstor
Omar ZARAGOZA
Desapareció el 09/06/1977
Nro. de legajo: 645
Neco estudiaba Medicina en la UNLP. Cuando se cumplían dos años
exactos de la muerte de su hermano mayor, fue secuestrado y no se supo
más de él. Los familiares no poseen información
sobre cómo y adónde lo llevaron. La historia de los hermanos
Zaragoza siguió dando frutos amargos: Luisa Cecchini, la madre
de Chilo y Neco, se integró a las Madres de Plaza de Mayo y participó
continuamente en las movilizaciones y reclamos. Tras la muerte de su
marido, y luego de tantos años de lucha, estuvo internada en
una clínica de nuestra ciudad, y después de una semana
de agonía, falleció el 8 de junio de 2002, casi el mismo
día del mismo mes que había marcado dolorosamente dos
veces la vida de esta madre. SUBIR
Violeta
Graciela ORTOLANI de GARNIER
Desapareció el 14/12/1976 - Nro. de
legajo: 5464
Edgardo Roberto GARNIER
Desapareció el 08/02/1977 - Nro. de
legajo: 5465
«Cuando desapareció Violeta, ella estaba embarazada de
ocho meses –contaba Silvia Garnier, hermana de Edgardo, a El
Miércoles –. Se la llevaron cuando estaba haciendo
mandados, porque para los represores una mujer embarazada, a punto de
tener a su hijo, era casi un botín de guerra». Ambos desaparecieron
cuando estaban estudiando en la ciudad de La Plata. «Militaban
por las causas sociales, hacían trabajo social en las villas»,
cuenta Silvia, orgullosa del compromiso de sus seres queridos. «El
golpe de Estado los afectó mucho –relata– y ya en
los primeros días de iniciado el Proceso ellos contaban que la
represión que se estaba llevando adelante era brutal, que las
desapariciones eran cosa de todos los días. El recuerdo que tengo
de ellos es sumamente doloroso, puesto que en esos días no se
podía compartir con otra gente lo que estaba pasando, e incluso
hoy creo que en aquel momento no teníamos la dimensión
exacta de lo que estaba ocurriendo», agrega. Silvia y su familia
siguen luchando, con ayuda de las Abuelas de Plaza de Mayo, para ubicar
a su sobrina, que habría nacido el 17 de enero de 1979, es decir
que hoy tiene 27 años. SUBIR
Dina Ana
María NARDONE IRIGOYEN
Desapareció el 10/11/1978 - Nro. de
legajo: 2631
Estudiante de Medicina de la UBA, cursaba el quinto año cuando
fue detenida en la entrada de la pensión universitaria. Ese día
había aprobado un examen pre-final de psiquiatría. Los
encargados de la pensión avisaron de inmediato a los familiares.
La mamá de Dina, Ana María Irigoyen, viajó a Buenos
Aires y realizó la denuncia en la comisaría 17 de la Policía
Federal, mientras su padre lo hacía ante el jefe del Área
124 de Concepción del Uruguay. El 23 de diciembre del mismo año
se comunican telefónicamente con familiares de la Capital Federal
de parte de la «Policía Federal» para decirles que
tenían a Dina, que deseaban hablar con sus padres para entregarles
a su hija y que les avisarían unas horas antes. Los familiares
hicieron todo tipo de gestiones, ante autoridades, militares, administrativas,
judiciales. Denunciaron el secuestro ante distintas organizaciones de
Derechos Humanos, la Corte Interamericana (CIDH), autoridades del Episcopado,
presentaron hábeas corpus, sin resultados. Según testimonios
registrados por la Conadep, Dina fue vista el 11 de noviembre de 1978
en la ESMA, al día siguiente de ser secuestrada. El novio de
Dina, un estudiante oriundo de Neuquén, también fue víctima
del terrorismo de Estado. SUBIR
Horacio
Norberto POGGIO
Desapareció el 23/07/1976 - Nro. de
legajo: 2439
Isabel Poggio de Embon, hermana de Horacio, contó a El Miércoles
la historia de su hermano: «En el momento que desapareció,
estaba trabajando en el Sindicato de Prensa, en Córdoba. Él
estaba hablando con el teniente coronel Gonzálvez en el Sindicato,
que ya estaba intervenido, cuando ingresaron militares a buscarlo. Esa
misma tarde fuimos a Córdoba y este militar nos dijo que lo habían
llevado para averiguar antecedentes. A través de un tío
nuestro, que se desempeñaba como secretario de Harguindeguy,
supimos que estaba detenido en un centro clandestino de Córdoba.
Y esa fue la última noticia que tuvimos. Pero con Menéndez
no se podía hacer nada, porque Córdoba era un mundo aparte.
Lo último que supimos fue que Horacio le había regalado
su biblioteca a un amigo que no militaba en política, porque
mi hermano no comía por comprarse libros. Pero el ejército
entró en la casa y se llevó toda su biblioteca».
«Horacio militaba en política. Empezó militando
en el Movimiento de Liberación Nacional, y cuando se disolvió
ese movimiento no participó de ninguna otra organización.
Había trabajado en la empresa Kaiser, y después trabajó
en el Sindicato de Luz y Fuerza junto con Agustín Tosco, aunque
no compartían ideología. Él era un estudioso de
la situación social y política. Y en esos años
estaba convencido de que no era el mejor momento para iniciar una revolución
y generar cambios profundos en la Argentina. Consideraba que había
que esperar. Y por eso no participaba de ningún movimiento. Era
un intelectual». Horacio terminó el secundario en la Escuela
Normal, y después se fue a Santa Fe a estudiar abogacía,
pero dejó la carrera cuando le faltaban pocas materias. Comenzó
su militancia en el Centro de Estudiantes del secundario, en la Escuela
Normal. Fue presidente del Centro durante la polémica de «Laica
o Libre». Estuvo casado dos veces: con Raquel Camilión
–tuvo una hija que hoy vive en Paraná– y con Angélica
Belarduchi, con quien tuvo otros tres hijos. SUBIR
Miguel Alejandro
DOMINGUEZ
Desapareció el 03/02/1978 - Nro. de
legajo: 4666
Estudiante de Ciencias Económicas en La Plata. Su padre es suboficial
mayor de la Prefectura (retirado). Aparece en una cárcel de Azul
(provincia de Buenos Aires) «de la nada –cuentan sus familiares–.
Así entran en contacto sus padres y lo empiezan a ir a visitar,
van los fines de semana, mantienen correspondencia». Pasa a otra
cárcel y luego vuelve a Azul, hasta telefonean a su padre para
informarle que «lo iban a liberar. Fue una gran alegría,
se pusieron a organizar el recibimiento con amigos y parientes. El día
que iba a salir en libertad su padre llegó a las 6 de la mañana,
estuvo esperando en el auto, pero llegó la hora de la liberación,
que era a las 9, y no salía. Esperó un par de horas y
nada, entonces entra y pide explicaciones y le contestan que su hijo
ya salió en libertad. El padre le dice ‘no puede ser, yo
estoy acá desde las 6’, y le muestran el registro en donde
estaba la firma y decía que había salido a las dos de
la mañana». Desde entonces no supieron más de él.
Algún tiempo después, Hugo Domínguez –primo
de Miguel, que viajaba seguido a la Capital Federal– fue con la
hermana de Miguel a la embajada de España, y el embajador tenía
un mapa de la Argentina, de la ubicación de los centros clandestinos
de detenidos. «Acá hay 300 y en el otro 150, nos decía
–cuenta Hugo– pero el nombre de su hermano no figura...
Tenemos que ver, por ahí está con otro nombre».
El padre contrató en Buenos Aires una empresa de investigación
privada, habló con distintas autoridades militares, pero tampoco
tuvo resultados. Hugo recuerda a su primo como «un pibe bárbaro,
era verdaderamente un idealista». También cuenta que Miguel
era peronista, «era un militante, participaba en el Centro de
Estudiantes. Creía en la justicia social, en el bienestar de
los trabajadores». Enrique nos aportó,a partir de la publicación
de este informe, que Domínguez aparece mencionado en el libro
del reconocido periodista Carlos Gabetta, Todos somos subversivos.
«Yo lo vi en Rosario un par de veces, militando, bastante
lejos de La Plata, lo que me hizo suponer que estaría en algún
lugar importante de la organización (Montoneros) para venirse
de La Plata a Rosario. La historia de Miguelito es un clásico
de la 'solución final' imaginada por la dictadura: los liberaban
para sacarse el problema legal de encima, pero los mataban en la calle
para meter miedo y evitar su continuidad y descendencia», concluye
Enrique su mensaje. SUBIR
Juan Alberto
URIARTE
Desapareció el 21/09/75, No.Conadep:
9475
Tenía 28 años y era albañil. Estaba viviendo en
Moreno, provincia de Buenos Aires, pero viajaba seguido a Concepción
del Uruguay. El 21 de septiembre de 1975 llegó a su casa personal
policial que no se identificó. Lo detuvieron a él y a
su pareja, que luego fue liberada. A los tres días su hermana
Angelica Uriarte de Olguín, que también vivía en
Moreno, trató de localizarlo y se enteró de que estaba
en Devoto, donde lo negaron. Presentó un recurso de hábeas
corpus, pero sin resultados. Dos años despues y en Concepción
del Uruguay, durante una comida familiar en la casa de la madre de Uriarte,
personal de la Policía Federal se llevó para tomar testimonios
a dos cuñados, al padre y al hermano, para conocer qué
sabían acerca de la desaparición de Juan Alberto Uriarte.
No se supo más sobre él. SUBIR
Juan Carlos
FULINI
Desapareció el 03/03/1977
Nro. de Legajo Conadep 8898, Decl. Nro.: 6275645
Nacido en 1951, Juan Carlos cursó la secundaria en el Colegio
del Uruguay, con excelentes calificaciones, pero además, habitualmente
era elegido ‘mejor compañero’. Sus familiares cuentan
que solía decir que era ésa ‘su mejor calificación’.
Egresó del Colegio en 1969 y trabajó en la conocida tienda
“La Quemazón Funcional”. Siempre, desde la adolescencia,
estuvieron en su conducta los valores del compromiso y la solidaridad.
En 1974 partió hacia la ciudad de Buenos Aires, donde comenzó
a trabajar en la sucursal del Banco de Entre Ríos, y también
cursaba estudios de Ciencias Económicas en la UBA. En sus cartas
a su familia cuenta su actividad cotidiana sin hacer referencia a su
militancia política, pero ya desde sus años en su ciudad
natal, Juan Carlos estaba vinculado fuertemente a la militancia. Fue
secuestrado en la madrugada del 3 de marzo de 1977, en la Capital, en
su departamento de calle Carlos Pellegrini al 800, junto a Orlando Luis
Raffo, quien también permanece desaparecido hasta hoy. Juan Carlos
tenía 25 años. La Conadep no posee testimonios de su paso
por centros clandestinos de detención. Su mamá, Elena
Leonor Brich de Fulini, se presentó ante la justicia, las fuerzas
de seguridad y en las distintas organizaciones de derechos humanos,
pero nunca pudo tener respuestas acerca del paradero de su hijo. SUBIR
Alfredo
Daniel VALENTE
Desapareció en marzo de 1977
Nro. de Legajo Conadep 5206, Decl.No:3709
El Zorro Valente, como lo llamaban sus amigos y compañeros,
nació en 1952 en Lucas González (departamento Nogoyá)
pero vivió su infancia en Colón. De familia radical, Valente
era estudiante de cuarto año de Medicina en La Plata, donde se
sumó como militante a la organización Montoneros. Desapareció
cuando había transcurrido un año del golpe de Estado genocida.
La última carta que habían recibido sus padres es del
5 de febrero de 1977, y allí menciona dos ‘combates ‘
en los que participó. Para la Conadep, Alfredo desapareció
en junio de 1978, siendo secuestrado en el partido de General Madariaga.
El Zorro fue “el mejor número cinco que jamás
haya conocido Colón», según aseguran quienes lo
vieron lucirse en el Club Campito de esa ciudad. En 1966 ingresó
a la Escuela Normal de Colón, con excelentes clasificaciones
en historia y educación física. Un accidente (lo atropelló
un camión) pospuso su ingreso a la Facultad de Medicina hasta
1972, en que se muda a esa ciudad donde ya vivía su hermano Carlos,
quien influyó en su definición política: ambos
se sumaron al peronismo, en la llamada “Tendencia Revolucionaria”,
y en ese carácter el Zorro militó activamente
en la Federación Universitaria de la Revolución Nacional
(FURN). Luego se integró a la estrategia montonera. Aunque no
hay datos precisos sobre el destino que tuvo Valente, distintos testimonios
lo ubican como uno de los detenidos ilegalmente en el centro clandestino
de detención ‘La Cacha’ (en las inmediaciones de
La Plata), donde fue visto entre el 29 de julio y el 1º de agosto
de 1978. Su hermano Carlos vive y trabaja en Concepción del Uruguay,
y ésa es la razón por la cual Alfredo siempre fue incluido
en la lista de desaparecidos de la ciudad. SUBIR
Carlos
LÓPEZ
Desapareció el 2 de abril de 1977
Nro. de Legajo Conadep 2891, Decl.No. 5412
En muchos listados aparece como Juan Carlos López. Tenía
29 años cuando desapareció. No hay testimonios fehacientes
en la Conadep de su paso por un centro clandestino de detención.
Fue secuestrado en la Capital. El cronista de El Miércoles
Valentín Bisogni ubicó a una hija de Carlos, pero ésta
no quiso hablar sobre su padre ni sobre su militancia en las organizaciones
políticas de los años 70. Como Uriarte, de quien era amigo
y compañero, López hizo sus estudios primarios en la Escuela
48 "Recuerdos de Provincia", ubicada en el tradicional barrio
uruguayense La Concepción. SUBIR
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Claudia
Emilia MONZÓN: un error sin explicaciones
En distintos listados sobre desaparecidos figura, desde los años
80, el nombre de Claudia Emilia Monzón. Sin embargo, después
de una década desde que su nombre se incluyó en la placa
original de calle Nunca Más, no se había producido hasta
ahora la aclaración: Claudia no está desaparecida. En
informes anteriores consignamos que no se habían podido obtener
datos sobre ella y que los testimonios orales en los inicios de los
años 80 consignaron que esta joven, oriunda de Concepción
del Uruguay, fuera incluida como una de las víctimas del terrorismo
de Estado implantado en 1976. Su nombre no aparecía en el listado
de la Conadep ni tampoco en otros testimonios de organismos de Derechos
Humanos. Hasta este 30º aniversario no había información.
Ahora, tras una serie de datos se pudo corroborar que Claudia no está
desaparecida, y si bien lo estuvo (para su familia, al menos) ello nada
tuvo que ver con el terrorismo de Estado de la dictadura.
En efecto, la mujer, que tiene hoy 55 años,
estuvo cerca de 20 alejada de sus familiares, con quienes perdió
todo contacto en 1977, aproximadamente. Dos años atrás
la ubicaron por medio de una tía en Buenos Aires (donde vive
ahora). Incluso acudieron al programa “Gente que busca gente”
para encontrarla. Los familiares de Claudia Monzón, que viven
en calle Posadas al 1800, contaron a El Miércoles que
a ellos «nunca nadie les preguntó sobre Claudia, sobre
si era o no desaparecida». También dijeron saber que figuraba
en las listas de Uruguay como desaparecida, y no en las nacionales,
pero nunca le dieron real importancia, porque «ella nunca estuvo
metida en política» y estaban seguros de que no estaba
«desaparecida por los militares».